domingo, 4 de octubre de 2009

Aceptando la realidad


Camino solitario en una calle congestionada del centro de la ciudad. Observo a los transeúntes pasar a mi lado, a los autos, a los vendedores ambulantes, a los niños pidiendo dinero en la calle; todo me provoca nauseas. Quien lo diría, un hombre más caminando junto a la realidad o mejor dicho escapando de ella.

Mis pasos van lentos, siempre en contra corriente, tratando de devorar lo aceptable y tratando de escapar de lo negable. Camino sin destino, sin rumbo, sólo camino y espero que en algún lado encuentre ese lugar. Me detengo enfrente de una cantina y miro del otro lado del cristal. Se me antoja una copa de vino tal vez con un poco de su magia la pesadez se aligere. Lastima en mi billetera sólo encuentro algunos cuantos pesos ¿comida o un poco de olvido? Sigo mi camino.

Una chica espectacular pasa a mi lado, una aroma especial, un caminar sin igual, ni una sonrisa ni siquiera una mirada. El frío de la soledad recorre mi espinazo y la necesidad de tener una mujer a mi lado vuelve a punzarme. Mi físico o posiblemente la mirada triste que fluye de mis ojos hagan que las mujeres me vean con insignificancia. Sigo de frente.

La llamada del editor aún no se manifiesta, urge que me llame. La última llamada que recibí de él fue para darme la fabulosa noticia: “Ni de loco publicaría tus textos, son porquería”. Un cigarro, gracias. El olor a tabaco siempre relaja mis pensamientos. Me falta vino, me falta dinero, me falta ella.

Mis últimos poemas son los mejores que he escrito, puedo asegurarlo, los he escrito con puñal en mano y lágrimas como tinta. Y una vez más…

Camino solitario en una calle congestionada del centro de la ciudad. Observo a los transeúntes pasar a mi lado, a los autos, a los vendedores ambulantes, a los niños pidiendo dinero en la calle; todo me provoca nauseas. Quien lo diría, un hombre más caminando, aceptando su insignificante realidad.

4 comentarios:

Anónimo | 4 de octubre de 2009 a las 21:10

Primera!!!! XD
Remy me gustó, me gustó mucho! Aunque veo de nuevo algo proyectivo, me gustaría que te deslindarás un poco de la propia proyección e imaginarás sobre otro tipo de circunstancias, un poco inusuales estaria bien. Nomás opinión.
Un abrazo!

Javier Alejo | 4 de octubre de 2009 a las 21:25

Que bueno esta...Como te dije... es con tanta naturalidad... Y vaya que todo necesitamos... Hasta el dinero que es tan necesario para complacer pequeños gustos

Anónimo | 4 de octubre de 2009 a las 21:38

bueno pues si no quieres sentir asco no te metas a la ciudad porque ahi solo ves lo que el pueblo "sufre" y por el mismo pueblo; por eso ve mejor a un lugar en donde poder disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor (es lo que yo haria)

Anónimo | 5 de octubre de 2009 a las 0:51

Nada mal Remy

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